Investigación bajo alta presión

Un equipo móvil de expertos llegó al lugar, tomó muestras de hisopado y de sangre, y analizó las grabaciones de las cámaras de vigilancia para reconstruir cada detalle de los turnos recientes. Al tercer día, quedó claro: la infección no se había producido por una fuga en el laboratorio; las pruebas genéticas iniciales revelaron un patógeno de origen natural.
Incluso antes de que se hicieran públicos los resultados, el Ministerio de Salud prohibió las visitas y los traslados a todo el hospital. El aeropuerto de la metrópolis cercana instaló escáneres de temperatura en todas las puertas de embarque.
Pero, ¿qué tipo de patógeno está detrás de estos síntomas tan dramáticos?
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