Señales alarmantes de la práctica clínica cotidiana

En una clínica privada, dos jóvenes enfermeras sufrieron fuertes dolores de cabeza, fiebre alta y un rápido deterioro neurológico en rápida sucesión. En pocas horas, tuvieron que ingresar en cuidados intensivos ante el temor de que se tratara de un caso agresivo de encefalitis.
Particularmente preocupante: las dos personas no padecían enfermedades preexistentes graves, eran físicamente activas y permanecían exclusivamente en la sala donde trabajaban. La cuestión de qué era exactamente lo que circulaba pasó repentinamente a ser el centro de atención.
En breve continuaremos con las primeras respuestas de los investigadores…