Ayudantes atrapados entre la esperanza y la desesperación

Los voluntarios monitorean los intervalos respiratorios las 24 horas del día: si el intervalo es menor a cinco minutos, se considera una señal de vida; si llega a ocho, el animal se clasifica como gravemente enfermo. Hasta ahora, el intervalo ha fluctuado entre cuatro y seis minutos. Cada respiración se celebra en las redes sociales, cada pausa provoca palpitaciones.
El biólogo de Greenpeace, Thilo Maack, está considerando la posibilidad de tranquilizar a la ballena para reducir su estrés. Sin embargo, la anestesia general sería más arriesgada que esperar a la próxima marea alta. Este delicado equilibrio entre la atención médica y la esperanza de que la naturaleza se mantenga en buen estado no es el único problema: el propio mar Báltico también se está convirtiendo en un adversario…
¿Por qué el Mar Báltico es peligroso para los gigantes?

El mar Báltico tiene una salida estrecha hacia el mar del Norte; sus turbias aguas costeras son poco profundas, ruidosas y están plagadas de redes. Investigadores marinos sospechan que la ballena jorobada se desorientó aquí mientras cazaba areques y se lastimó repetidamente con las redes de deriva. Las laceraciones en su aleta caudal sugieren esta hipótesis.
A esto se suma el ruido y la estela de los cargueros que se dirigen a Lübeck y Rostock, lo que perturba el sistema de sonar de los animales. Esta confusión acústica podría impedir que la ballena encuentre un lugar seguro. La gravedad de su situación desde el miércoles por la noche queda patente en los acontecimientos de esta mañana…