El bidé es considerado por muchos como un elemento indispensable en el baño, especialmente por las mujeres, que lo usan regularmente cada mes.
Sin embargo, a pesar de su utilidad por múltiples razones —desde la higiene íntima después de ir al baño hasta el simple enjuague de los pies—, el bidé es prácticamente inexistente en el extranjero. De hecho, paradójicamente, este accesorio se encuentra casi exclusivamente en los baños italianos.
Por supuesto, esto no ocurre en todos los demás países, pero en la mayoría, este práctico accesorio de higiene simplemente no existe. Y cuando se les explica a los italianos qué es, incluso pueden reírse.

Pero, ¿por qué tan pocos lo usamos todavía? ¿Por qué está prácticamente extinto incluso en Francia (su lugar de origen)? ¿Qué pudo haber contribuido a su gradual e inexorable desaparición?
La respuesta a estas preguntas dista mucho de ser sencilla: es necesario considerar diversas variables. En primer lugar, es preciso un breve análisis histórico para rastrear el origen y la evolución de este accesorio de higiene, al que tanto hombres como mujeres italianos se resisten a renunciar.
No es raro que los italianos que viven en el extranjero expresen abiertamente su descontento por la falta de bidés en sus casas o habitaciones de hotel. ¿Cuáles son, entonces, las causas de la desaparición del bidé en muchos países? Descúbrelo en la página siguiente.